La Depresión

Jul 22, 2013 | EcoSalud®, Prevención

Este comportamiento es producto de excesos de estímulos que recibe el Hígado, mediante la vista…

Los ojos son las «ventanas» del hígado, a través de ellos, le llegan todos los estímulos que captan del exterior…

Cuanto más tiempo se mantienen abiertos, más se cargan de imágenes, colores, espacio, altura, formas, profundidad, longitud…

Cada una de ellas «gastan» miles de neuronas para lograr, reproducir imágenes en el cerebro. Cuando el hígado se satura, deja de accionar los músculos, el cuerpo pierde fuerzas, pierde voluntad, se desgana. Entonces aparece dos tipos de reacciones, uno el «depresivo», el que expresa su estado, y dos; el «deprimido», esconde su estado, se recluye, se ausenta, no quiere estar en o con compañía.

El hígado al ser un órgano-filtro, y que «comanda» los músculos, a la vez recibe lo que los ojos captan, surge una incógnita todavía «empírica», y es que el 90% de la saturación hepática, es por callar aquello que ve y se tiene que reprimir, que no lo debe o no puede comentarlo con persona alguna, se «guarda»… Ese guardar, esa represión, ese callar, es lo que genera saturación hepática, la saturación se transforma en residuos, y por último, los residuos se transforman en toxinas (venenos), los que ingresan al torrente sanguíneo, provocando el consecuente trastorno de la conducta o comportamiento…

¿Es posible revertir esta alteración? Sí, es posible si se lo trata desde el origen… Atendiendo el órgano alterado, y no el síntoma (lo que se ve).

¿Cómo se trata el origen?

Primero, detectar la alteración del órgano en particular, mediante los Puntos Memorias y zonas reflejas de la columna vertebral, a partir de allí, según el umbral de dolor de la persona, se presiona sobre un punto, provocando un estímulo algógeno, estímulo que es recibido por el cerebro, el cual reacciona ante este alerta, que se traduce tal como una información del estado del cuerpo, la reacción del cerebro es enviar al lugar detectado, sustancias para recuperar el posible deterioro.

0 comentarios