Esperando un Diagnóstico

Ago 15, 2013 | EcoSalud®, Prevención

“…Lo veo en dos semanas…” (con suerte)

Cuando uno acude o concurre por primera vez

un profesional médico, para tener o conocer un diagnóstico de algún tipo de dificultad que se presenta de pronto, alterando nuestro estado saludable, ¿Es posible que no se obtenga aunque sea una aproximación del síntoma que se está padeciendo?

Generalmente se escucha una sospecha de algo alarmante y nada esperanzador, de entrada nomás, por las dudas, decretan o juzgan que lo de uno no tiene cura, opss! y por si acaso, recetan con urgencia un antidepresivo… luego de unos exámenes superficiales como aparentando que hacen algo por su especialidad y con cara de circunstancia se oye: “le prescribo estas autorizaciones para hacer todos estos análisis clínicos para ver por qué “causa” (razón) Usted llegó a este estado y lo estoy viendo en dos semanas…”

En dos semanas ¿Qué puede pasar con ese síntoma? ¿Más aún si es traumático? O que siga avanzando, que se detenga, o que se remita… siempre y cuando la depresión, por falta de respuesta, no haga estragos en la persona.

Entonces, ¿Dónde está la responsabilidad (responder por) del profesional? Mucho más importante ya que se trata de algo vital como lo es la Salud.

¿Es azarosa una consulta con el médico? ¿Depende de la “suerte” del paciente? ¿El profesional se desliga del problema? ¿Evita aventurar su diagnóstico sin tener los resultados de los análisis clínicos? ¿Qué pasa con el organismo mientras se extiende el tiempo entre el examen y el tratamiento adecuado?

La respuesta es no desesperarse, la visita al médico es una alternativa que no se debe descartar, siempre nos brinda un dato que pueda orientar nuestro sentido común.

Pensemos que en dos semanas tenemos la opción de conocer y saber otras posibilidades o inclusive conocer el origen de lo que se padece sin llegar a opciones tan extremas, hasta que quizás con sorpresa cuando obtengamos los resultados, confirmemos que era una exigencia más del clima y los años vividos.

Y recuerde algo muy importante: Los MIEDOS, son los que fijan las “enfermedades”, esfuércese por encontrar serenidad y tranquilidad.

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