Escuchar y Oír, todo y aquello

Escuchamos todo. Se escucha sin discriminación.

Los sonidos y ruidos se graban en nuestro cuerpo; todo, absolutamente todo.

Oímos aquello que le asignamos mayor atención y queremos distinguir.

Estado de Salud
El grado de agudeza dependerá del estado de salud de los órganos, incluída la piel.

Suponiendo que nuestro cuerpo ha almacenado adecuadamente la información que le llega (escucha), entonces sí, utilizaremos la audición como método para individualizar y orientar la atención hacia un determinado lugar, es decir, ‘prestaremos atención’.


En síntesis:

ESCUCHAR es como un efecto de embudo, entra todo por la oreja.

OÍR, por el contrario, es agudizar el sentido del oído para distinguir un sonido de otro.


 

 

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