El Síndrome Nómada del Pre-adolescente

Ago 14, 2013 | EcoSalud®, Sincronías

¿Por qué los pre-adolescentes tienden a irse de la casa de su hogar?

Para responder a esta pregunta,

es importante tener en cuenta el «síndrome» nómada.

El síndrome nómada es esa «actividad» celular «hormonal», que todos de una manera u otra, hemos heredado.

Como sabemos, el nomadismo tiene ya, miles de años y se enfatiza en nuestra era, dadas las características particulares de algunas culturas, que siguen buscando un lugar propio para establecerse. Y al no encontrar satisfacción en sitio alguno, siguen su marcha… Tanto que hoy ha pasado a ser algo así como un síndrome.

Todo ese tiempo de idas y venidas, se incorporado en nuestros genes y ahora todos nos movemos de aquí para allá.
Con el transcurso del tiempo y dada la gran corriente migratoria, se ha seguido trasladando ese síndrome, en cada ser que nace (consanguíneamente o por mimética, por lo que se ve o se oye).

El síndrome nómade (o nómada), tiene su origen en los principios del hombre en su constante ir de aquí para allá.

Indicios que se ha establecido en la genética de los pre-adolescentes, que lo experimentan en una etapa de su vida. Esta tendencia o impulso, comienza entre los 9 y 14 años (cuando comienzan a identificarse con su genitalidad).

Así como la actividad celular está organizada, todo ser vivo, se mueve; ese movimiento externo es una interpretación de la actividad interna (celular).

El movimiento está dividido en dos, uno en movimiento o actividad interna, cuando el cuerpo está quieto, y segundo, es el movimiento externo, el andar, el caminar, el marchar, correr, etc. De moverse o mudarse de un lado para otro, le dificulta quedarse quieto.

Esta actividad «humana» del hombre, se logra explicar desde varias maneras. Podríamos decir que la actividad celular, lo impulsa a moverse, que cuando por alguna razón se ve impedido, ese impulso se transforma en residuos, que luego de un tiempo pasan a ser toxinas.

Las toxinas corrompen al cuerpo – entonces ante esta circunstancia que pueda surgir una «enfermedad», el cerebro en su faz primitiva – como un acto de supervivencia, alertado por los órganos-vísceras, impulsa a que ese cuerpo se mueva… Allí comienza el síndrome nómada.

Desde siempre el hombre (genéricamente hablando), por selección y elección de tener la «capacidad» de organizarse en base a una estructura verbal, se ha movido de un lado para otro, utilizando los «frutos» de la naturaleza que encontraba a su paso, que cuando no quedaba más que quitar de ese lugar, levantaba «campamento» y seguía su camino errante, hasta que otra vez encontraba un ambiente, y que sea lo menos hostil posible, se establecía momentáneamente, para darse tiempo de procrear, utilizando todo aquello que estuviera a su alcance.

Pero, pero… llegó el momento que por la avanzada edad, o ya cansados de vagar por la Tierra, decidieron quedarse en un lugar, se establecieron y crecieron como etnias, tribus, que luego se transformaron en pueblos, ciudades, territorios, países, naciones, etc.

Se establecieron sí, el tema es que esa sensación de moverse, de andar, de caminar, de mudarse, ha persistido hasta estos a estos días, convirtiéndose en un síndrome del impulso primitivo de nomadismo. En la antigüedad se movían en masa, hoy esa sensación heredada o incorporada genéticamente, lo experimentan los niños que ingresan a su época de pre-adolescencia, en donde comienza un ciclo revolucionario orgánico-visceral, en el que da curso a la exteriorización de los más profundos sentimientos, y si estos son consecuencias del hastío, de la saturación, del hartazgo de estar en lugar que no encuentra respuesta a sus inquietudes, que les imponen cumplir con ciertas reglas, que para él, todavía no tienen sentido, y menos de cumplirlas, ante esta constante hostigación (como el la siente), huye, se va, no importa donde…

¿A qué edad experimentan este síndrome?

La edad es, entre los 9 y 12 años. Esta edad no es un capricho «humano», sino que depende pura y exclusivamente a los Ciclos de la Naturaleza, por la que inevitablemente tiene que pasar…

¿Que se hizo en la antigüedad para detenerlos?

Quizás, al observar este singular comportamiento, algunas culturas decidieron imponer o «diseñar» una actividad que «retuviera» a esos niños que crecían y ya no querían estar cerca de sus mayores, porque sentían una constante «persecución»… desconociendo que en realidad los estaban preparando para su edad adulta. Esa actividad fue elaborada, para que este pre-adolescente le diera importancia e interés, algo así como un «ritual iniciático», guiado por un adulto, mayormente por un sacerdote (chaman, por no decir «brujo» de la tribu), quien a su vez ha experimentado y superado ese ritual. La iniciación del pasaje de niño a hombre, se realizaban en forma distintas, según las etnias, tribus, pueblos o culturas…

Aquí comienza mi sugerencia y una seria responsabilidad de observar en los niños que comienzan a «atravesar» por esa época descripta más arriba. Escucharlos, oírlos que es lo que les molesta, interpretar simbólicamente sus mensajes, su exteriorización. Interpretar simbólicamente, significa que habrá que tener en cuenta, al síndrome nómada, con que todos los niños/as experimentan cuando «transitan» entre los 9 y 12 años, y prepararlos para que a los 13 años, deban pasar por su «ritual» de «mayoría» de edad, mayoría de edad significa que dejó el comportamiento de un niño y todo lo que ello implica y, asume un nuevo rol. Ese nuevo rol, es el de tener conocimientos acerca del cuidado de su cuerpo, sus debilidades y sus potencialidades, del cuidado de la propia vida y todo aquello que lo rodea, conocer el significado del respeto por La Ley y las autoridades, asumir una conducta de respeto por sus padres (progenitores, tutores), ancestros (abuelos), por los Símbolos Nacionales, con su propia identidad, por el respeto por otras creencias propias y la de las demás…
En otro momento les contaré cual fue el «ritual» de inicio a mi «mayoría de edad…

Las razones están explicadas en capítulo aparte.
Entonces, si el pre-adolescente (niña-niño), supera o reprime este síndrome, a medida que irá desarrollándose (joven, adulto, mayor), la tendencia será: primero, en disconformidad con su ropa, su cuarto, muebles…querrá cambiarse tanto de tanto de atuendo, del espacio donde habita o de lugar sus mueble… segundo, cuando logre independencia económica, se mudará de casa, de barrio, de provincia, de país… tercero, cuando haya satisfecho su impulso primitivo, el síndrome nómada, volverá a su primer lugar… o lo extrañará.

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