El exceso de información y su efecto

El exceso de información satura.

Si sumado a ello, no es interpretada correctamente, produce enfermedad y hasta incluso la muerte, lisa y llana.

Muchas personas, queriendo resistir en un medio competitivo y híper-informado, han recurrido a suplementos químicos para lograr un aparente estado de pseudo lucidez, para resistir la demanda de energía necesaria (exigencia eléctrica) para procesar toda esa información.

Hay que considerar que la fuerza electromagnética que utiliza (necesita) el cuerpo es química propia (derivada de hormonas), que es sustancialmente diferente a la química farmacéutica.La química propia alivia, la química farmacológica (derivada de la naturaleza o no) satura e inhibe, más aún si el uso es prolongado.

Uno de los objetivos de este EfectoWiki, es aportar alivio a quienes experimentan este tipo de exigencias.


¿Donde se origina esta necesidad desmedida de información y conocimiento?

Diversos autores analizan la importancia de la idea de «la era de la información», del «poder del conocimiento» y de «la ineludible orientación del mundo hacia la violencia». Establecen que la civilización está llegando a un límite claro y previsible. Coincido que esté llegando a un límite. Quizás, disiento en pensar que no hay soluciones. La estaticidad que genera el conocimiento como concepto estructurado y su «pronóstico reservado» o de difícil diagnóstico sería correcto si se lo mirara inmerso dentro del universo abstracto predominante.

Si lo analizamos desde la el Efecto de las Palabras, el diagnóstico y la solución podrían ser deducibles. La visión con que se enfoca esta teoría es considerar al «ser humano» con posibilidades de vivir y desarrollarse saludablemente. Desde esta visión, se tiende a darle prevalencia a las palabras según el efecto que producen, tomando en cuenta las posibilidades de elaboración que cada persona tenga desarrollado.

Esta particularidad responde a la universalidad de su origen, al «universo» o a lo pretencioso de «universal» como hilo conductor, devastador por cierto, que ha perdurado por los siglos de los siglos sin ser detectado, logrando confundir a las lenguas vivas con las lenguas muertas, desviar investigaciones en las ciencias y atrasarlas respecto de los avances producidos en lo tecnológico, hasta llegar a desvirtuar la comunicación entre las personas y la prevalencia del sentido común, de lo concreto y lo posible.

 


Entradas relacionadas …

0 comentarios