Agradecer a la Tierra

Ago 21, 2013 | EcoSalud®, La Tierra

Cuando el hombre (genéricamente expresado), desconoce o ignora la fuerza de

atracción que tiene el suelo (por la composición de sus elementos), vive en un estado de incertidumbre e insatisfacción interna que se manifiesta en cada pensamiento, palabra y acción que efectúe.

Cuando la ocupa en forma egoísta, sin hacer previamente una Ofrenda en agradecimiento por el lugar o sitio que ocupará, es posible que la Tierra se lo cobre con creces, en algún momento.

La ignorancia o el desconocimiento acerca de esta acción, nada tiene que ver con su posición social (quizás, cuanto más conocimiento, más fuerte será la «cobranza»).

Hace milenios, los que vivían en estado natural lo sabían con toda claridad, un impulso primario los movía a reconocer lo que el suelo les propiciaba y agradecían a su modo.

Algunos cultos interpretaron a la «mortificación» o sacrificios del cuerpo, como una manera de agradecimiento, pero esto solo agravó más la situación, porque generaron muertes inútiles, y han trasladado esta interpretación como ritual costumbrista enquistado con diferentes prácticas cotidianas.

Lo válido, desde mi punto de vista, es el reconocimiento de los elementos que la componen, en relación con nuestro cuerpo y, el cuidado que se tiene de uno y de otro (la Tierra y el hombre).

Esta situación nos plantea un interrogante: ¿Primitivo? ¿Natural? ¿Evolutivo? ¿Quién logra afirmar en qué punto crucial se encuentra el hombre? ¿Se detiene a observar a su hábitat, el suelo que pisa a cada instante? ¿Se ha planteado que a cada paso, absorbe y emana energía de la Tierra de la cual se alimenta principalmente, y que por eso tiene que ofrendar más allá que quiera, o no recibir esa energía?
¿En qué momento surgió la idea que la Tierra le era y es propia, quizás basado sólo en la historia escrita por hombres cuyos intereses estaban del lado de quienes tenían esa facilidad de escritura? Y estos, ¿Habrá sido imparciales a intereses materiales? ¿Habrán sido unilaterales para determinar esta usurpación como legado? ¿Habrán sido justos al apreciar la Tierra? ¿Habrán sido ecuánimes al interpretar la necesidad del Hombre y la pureza de la Tierra? ¿Quién está capacitado para juzgarlos?

Más allá de esta controversia, que nos ha llevado años de discusiones y muertes, sigue prevaleciendo la supremacía de Tierra por sobre la existencia del Hombre sobre ella.

Cuando el hombre (genéricamente expresado), desconozca o ignore la fuerza de atracción que tiene el suelo (por la composición de sus elementos), vivirá en un estado de incertidumbre e insatisfacción interna que se manifestará en cada pensamiento, palabra y acción que efectúe.

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